Licenciatura en Educación e Innovación Pedagógica
ACTIVIDAD 1. MODELO DE SEGUIMIENTO
MODULO
11. EVALUACIÓN Y
SEGUIMIENTO DE PROYECTOS DE INTERVENCIÓN E INVESTIGACIÓN EDUCATIVA.
UNIDAD
3. SEGUIMIENTO Y
EVALUACIÓN DE PROYECTOS
PROF.
JAIME
BENÍTEZ CARRANZA
ALUMNA:
ALICIA GÓMEZ LÓPEZ
SEDE:
JACALA DE LEDEZMA
MATRICULA:
22446771
Fecha:
22/08/2025
SEMANA 9
Índice
- Introducción……………………………………………………………………..……4
- Justificación (Importancia de la evaluación de
proyectos sociales….….5-6
- Marco teórico……………………………………………..…………………..……7-8
- Evaluación
desde un paradigma crítico
- Modelos
y enfoques (Campanero, Rosset, Bhola, Cerda, CIPP, etc.)
3.1.
Teoría
de sustentabilidad.
- Planteamiento del problema……………………………………………………….9
4.1. Problemas
por los que surge el proyecto de sustentabilidad
- Objetivos………………………………………………………………………….....…10
5.1. Objetivo general
5.2. Objetivos específicos
- Metodología……………………………………………………………….……..…11-
15
5.1 Procedimiento
metodológico (análisis de necesidades, modelos utilizados)
5.2 Instrumentos aplicados (cuadros de
evaluación, entrevistas, indicadores tangibles/intangibles)
5.3.
Contexto
comunitario y limitaciones
- Descripción del programa
“sembrando vida”………………………………16-17
o
Ubicación,
o
Objetivos que si se cumplieron
o
Costos
o
Beneficios
o
Problemas que lo ocasionaron
- Resultados y análisis………………………………………………………......…18-20
- Logros
alcanzados por el programa
- Obstáculos
estructurales identificados
- Impacto
social, ambiental y económico
- Percepción
de los beneficiarios
- Contraste y reflexiones finales………………………………………………21
- Comparación
con los marcos teóricos
- Aciertos
y áreas de mejora
- Aportes
a la justicia social y ambiental
- Vicisitudes ………………………………………………………………………….22
- Conclusiones y recomendaciones………………………………………….23-25
- Inicio
y término del proyecto de sustentabilidad
- Mejoras
en el entorno social
- Creación
de empleos/beneficios
- Sugerencias
a las autoridades
- Expectativas
como estudiante
- Decisiones
sugeridas a las autoridades
- Referencias……………………………………………………………...........……26
- Anexos (cuadros, matrices, entrevistas,
rubricas).
o
Evidencias
fotográficas
1. Introducción
El presente trabajo tiene como
propósito evaluar el programa Sembrando Vida, impulsado por el Gobierno
de México como una estrategia de desarrollo rural, sustentabilidad ambiental y
apoyo a las comunidades más vulnerables del país. Para comprender
verdaderamente su impacto, es necesario analizar críticamente las condiciones
estructurales, sociales y políticas que influyen en su implementación y
resultados. El paradigma crítico en evaluación propone cuestionar no solo la
eficacia del programa, sino también quién se beneficia, quién se ve excluido y
cómo se distribuyen los recursos y el poder dentro de este proceso. La
evaluación se plantea desde un enfoque crítico, considerando tanto los logros
alcanzados como los obstáculos estructurales que han limitado su implementación
en diferentes regiones.
En la actualidad, la evaluación de
proyectos sociales resulta fundamental para garantizar la eficiencia en el uso
de los recursos públicos, la pertinencia de las intervenciones y la
sostenibilidad de sus resultados. En el caso del programa Sembrando Vida,
cobra especial relevancia analizar los impactos sociales y ambientales, los
beneficios económicos generados, así como la percepción de los beneficiarios,
quienes son los principales actores de esta política pública.
La evaluación de este programa social
y ambiental, considera tanto los resultados cuantificables como las
experiencias y percepciones de los beneficiarios. Bhola (1992) plantea que “la
evaluación debe ir más allá de medir el impacto directo e inmediato para
comprender el contexto y los procesos internos que determinan el éxito o
fracaso de un programa” (p. 35). También nos afirma que “la evaluación crítica
implica cuestionar no solo qué tan efectivo es un programa, sino también cómo y
para quién funciona, y cuáles son las condiciones que permiten o limitan su
impacto” (p. 39). Esta perspectiva exige que la evaluación sea un proceso
participativo y transformador, donde las comunidades y actores involucrados
tengan voz y se promueva la justicia social y ambiental.
Evaluar el programa con una visión
holística permitirá identificar fortalezas y áreas de mejora que contribuyan a
potenciar su sustentabilidad ambiental.
Este proyecto académico articula
diferentes marcos teóricos y metodológicos, tales como el modelo de análisis de
necesidades de Campanero (1994), el enfoque de Rosset (2001), el paradigma
crítico de Bhola (1992), y la visión de Cerda (2001) respecto a los proyectos
sociales y educativos. Asimismo, se incorpora el modelo CIPP de Rodríguez &
Miguel (2005), que permite analizar de manera integral el contexto, la
implementación, los procesos y los productos generados.
El documento se estructura en nueve
apartados: se inicia con una reflexión sobre la importancia de la evaluación de
proyectos sociales, se expone el marco teórico, se hace una descripción del
programa, se describe la metodología utilizada y se presentan los resultados
obtenidos a partir del análisis del programa. Finalmente, se discuten los
hallazgos en relación con la teoría y se proponen conclusiones que incluyen
sugerencias concretas a las autoridades y reflexiones personales como
estudiante.
Por ello, este proyecto de evaluación
busca no solo medir resultados, sino también revelar y cuestionar las
estructuras y relaciones que afectan el desarrollo sustentable en las
comunidades beneficiarias, generando propuestas que contribuyan a su
empoderamiento y a la mejora continua del programa.
2. Justificación (Importancia de la evaluación de proyectos sociales)
La evaluación de proyectos sociales
constituye un componente esencial en la gestión de políticas públicas,
programas comunitarios y estrategias de desarrollo sustentable. Evaluar no solo
implica medir resultados, sino también analizar la pertinencia, eficacia y
sostenibilidad de las acciones implementadas. En este sentido, un proyecto
social debe ser valorado en función de su capacidad para transformar
positivamente la vida de las personas involucradas y del impacto que genera en
su entorno social y ambiental.
De acuerdo con Bhola (1992), la
evaluación debe entenderse como un proceso sistemático que permite identificar
tanto los logros como las limitaciones de un proyecto, ofreciendo elementos
para la toma de decisiones y la mejora continua. Esta perspectiva es
particularmente relevante en proyectos como Sembrando Vida, donde la
finalidad trasciende la mera distribución de recursos y busca establecer bases
de justicia social, generación de empleo y restauración ambiental.
Por su parte, Cerda (2001) destaca que
los proyectos sociales no pueden ser evaluados únicamente con indicadores
cuantitativos, sino que también deben incluirse dimensiones cualitativas como
la percepción de los beneficiarios, los cambios culturales y la cohesión
comunitaria. En este marco, la evaluación se convierte en un proceso
participativo y crítico que reconoce la voz de quienes viven directamente las
consecuencias del programa.
Asimismo, Stufflebeam y Shinkfield
(2001) señalan que la evaluación no solo cumple una función de control, sino
también de aprendizaje organizacional y social. Al documentar experiencias,
aciertos y dificultades, se construye un conocimiento que permite mejorar
futuros programas y garantizar su alineación con las necesidades reales de la
población.
En el caso de Sembrando Vida,
la evaluación cobra importancia al tratarse de un programa de gran alcance
nacional, con una fuerte inversión de recursos públicos y con la expectativa de
incidir en la sustentabilidad del país. Evaluar su diseño, implementación y
resultados no solo garantiza la transparencia y rendición de cuentas, sino que
también orienta ajustes necesarios para que cumpla con sus metas de manera
efectiva y sostenible.
La importancia de este estudio radica
en ofrecer un análisis que no solo dé cuenta de los logros y limitaciones del
programa, sino que también aporte sugerencias a autoridades educativas,
municipales, estatales y nacionales para la mejora de proyectos similares en el
futuro. En este sentido, se pretende contribuir a la reflexión académica y
práctica en torno a la pertinencia, eficacia, eficiencia y sostenibilidad de
las políticas de desarrollo social.
3. Marco teórico.
La
evaluación de proyectos sociales y educativos constituye una herramienta
esencial para comprender el grado en que una intervención responde a las necesidades
de la población y cumple con sus objetivos planteados. Según Cerda Gutiérrez
(2001), todo proyecto debe concebirse como un proceso estructurado que integra
tres fases fundamentales: diseño, ejecución y evaluación. Dicho autor enfatiza
que la evaluación no debe limitarse a verificar el cumplimiento de metas, sino
que debe valorarse también su pertinencia social, su viabilidad y su impacto en
el entorno.
Bhola
(1992), coincide en esta perspectiva crítica al afirmar que la evaluación debe
entenderse como un ejercicio democrático y participativo, en el cual se dé voz
a los beneficiarios y a los actores sociales involucrados. Esto permite
trascender la visión meramente técnica para reconocer la dimensión cultural y
social de los proyectos.
Por
su parte, Rossett plantea la importancia del análisis de necesidades como etapa
previa a la formulación y evaluación, dado que permite identificar brechas
entre la situación actual y la deseada, y orientar la definición de objetivos
alcanzables. En la misma línea, García Cabrero (2010) sostiene que la
evaluación adquiere valor cuando se utiliza como un proceso de
retroalimentación y mejora continua, más allá de un ejercicio de control
administrativo.
Uno
de los modelos más utilizados en la evaluación de proyectos sociales es el CIPP (contexto, insumo, proceso,
productos), desarrollado
por Stufflebeam y adaptado posteriormente en contextos latinoamericanos por
Rodríguez y Miguel (2005). Este modelo permite analizar de manera integral la
pertinencia de los proyectos (contexto), los recursos disponibles (insumos), la
manera en que se implementan las acciones (procesos) y los resultados obtenidos
(productos). De acuerdo con Stufflebeam y Shinkfield (2001), la finalidad de la
evaluación es servir de guía para la toma de decisiones, garantizando que los
proyectos sean efectivos, sostenibles y útiles para la comunidad.
En
este marco, los criterios para evaluar el programa Sembrando Vida se organizan en torno a cuatro
dimensiones centrales: pertinencia
y relevancia, eficacia, eficiencia y sostenibilidad. Estos se complementan con requisitos
metodológicos que aseguran la validez del proceso: objetividad, imparcialidad,
confiabilidad, credibilidad, oportunidad, utilidad, participación,
retroalimentación y costo-eficacia. Tales criterios, retomando a Cerda (2001),
permiten construir un proceso de evaluación que no solo mida resultados, sino
que genere aprendizajes colectivos y brinde elementos para la toma de
decisiones en políticas públicas.
En
consecuencia, la fundamentación teórica que orienta esta evaluación reconoce la
necesidad de integrar enfoques críticos, participativos y sistemáticos. La obra
de Cerda (2001) aporta el marco para concebir el proyecto como un proceso
integral, mientras que los aportes de Bhola (1992), Rossett y García Cabrero
(2010) enriquecen la perspectiva desde el análisis de necesidades y la
retroalimentación educativa. Finalmente, el modelo CIPP (Stufflebeam &
Shinkfield, 2001; Rodríguez & Miguel, 2005) proporciona la estructura
metodológica que asegura que el proceso de evaluación sea coherente, integral y
útil para las comunidades involucradas.
3.1.
Teoría sobre sustentabilidad.
La sustentabilidad se concibe como un
enfoque integral que busca equilibrar el desarrollo económico, la justicia
social y la preservación ambiental, de manera que las generaciones presentes
satisfagan sus necesidades sin comprometer las posibilidades de las futuras
(Cerda, 2001). En el contexto rural, la sustentabilidad se asocia a la
capacidad de las comunidades para generar medios de vida que sean
ambientalmente responsables, económicamente viables y socialmente equitativos.
Bhola (1992) plantea que los proyectos
de desarrollo sustentable en zonas rurales requieren no solo la transferencia
de recursos y tecnología, sino también la incorporación activa de los
beneficiarios en la planificación, ejecución y evaluación de las acciones. Esta
participación garantiza que las estrategias respondan a necesidades reales y
promuevan cambios duraderos.
4. Planeamiento del problema.
Sembrando Vida se diseñó para atender la
problemática ambiental de degradación de suelos y deforestación, junto con
mejorar las condiciones de vida de pequeños productores rurales.
1.1.
Problemas por los que
surge el proyecto de sustentabilidad
A.
.
Degradación ambiental y pérdida de ecosistemas
- Problema
central:
deforestación, erosión del suelo, pérdida de biodiversidad y deterioro de
cuencas hidrológicas.
Esta necesidad se alinea con lo que
Cohen y Franco llaman un problema social diagnosticado, que debe
sustentarse en evidencia y generar una acción colectiva.
“Un proyecto parte de la necesidad de
transformar una situación insatisfactoria... y busca soluciones organizadas y
coherentes” (Cohen y Franco, 1992, p. 87).
B.
.
Pobreza rural y marginación social
- Muchas
comunidades rurales enfrentan falta de empleo, bajos ingresos y
limitada seguridad alimentaria.
“Sembrando Vida” busca generar sustento
económico a través de la reforestación y la agricultura sustentable,
integrando los aspectos sociales y productivos del territorio.
Esta necesidad se vincula con los indicadores
intangibles del video: bienestar social, cohesión comunitaria y percepción
de futuro.
C.
.
Falta de prácticas agroecológicas y sostenibles
- Los
modelos de producción agrícola tradicionales han contribuido a la degradación
ambiental.
- Hay una necesidad de transición hacia sistemas agroforestales, respetuosos del entorno, resilientes a los cambios climáticos y económicamente viables.
General
Evaluar el impacto social, ambiental y económico del programa Sembrando Vida
en las comunidades de Vado Hondo y Quetzalapa, identificando sus logros,
limitaciones y posibilidades de mejora desde un enfoque crítico y en términos
de sustentabilidad ambiental, con el fin de sugerir acciones para su mejora,
que promuevan la justicia ambiental y social.
Específicos
- Incorporar
las voces y experiencias de los beneficiarios en la evaluación.
2.
Analizar
los cambios en las prácticas productivas y ambientales de los ejidatarios
beneficiados.
- Identificar
barreras sociales y económicas que limitan la sustentabilidad ambiental.
- Analizar
la implementación del programa en las comunidades rurales y valorar la
percepción de los beneficiarios respecto a la pertinencia y sostenibilidad
del programa.
- Examinar
el impacto del programa en la cohesión social y en la generación de
ingresos locales.
- Identificar
las fortalezas y debilidades del programa.
7.
Proponer
recomendaciones para mejorar la efectividad y sustentabilidad del programa en
el mediano y largo plazo.
Se adopta el modelo de evaluación
crítica, que promueve un análisis reflexivo y participativo centrado en la
transformación social y ambiental. Complementado con el modelo de Evaluación Iluminativa propuesto por Parlett y Hamilton,
retomado por Bhola (1992), el cual se alinea con el paradigma naturalista.
Además se integran los principios del modelo CIPP de Stufflebeam,
particularmente en los componentes de contexto, insumo, procesos y producto
(Rodríguez & miguel, 2025).
6.1.
Procedimiento metodológico.
La
evaluación del proyecto se llevó a cabo bajo un paradigma crítico-participativo, con base en referentes teóricos y
metodológicos como:
·
Modelo
CIPP de Stufflebeam (2001):
utilizado para evaluar el Contexto, Insumos, Proceso y Productos del programa.
·
Rossett
(1994): análisis
de necesidades, que permitió identificar discrepancias entre la situación
actual y la situación deseada en la comunidad.
·
Cerda
(2001): aportes
sobre proyectos sociales y educativos, con énfasis en la importancia de la
participación comunitaria y la pertinencia social.
·
Bhola
(1992):
evaluación desde una perspectiva crítica, reconociendo la necesidad de
involucrar a los beneficiarios en la interpretación de resultados.
·
García
Cabrero (2010):
evaluación formativa y sumativa aplicada a programas sociales, destacando la
importancia de valorar tanto los procesos como los resultados.
El
enfoque metodológico combinó la evaluación
cuantitativa y cualitativa,
para obtener una visión integral del impacto social, ambiental y económico del
programa.
6.2.
Instrumentos de recolección de datos:
Para
garantizar la confiabilidad y validez de la información, se aplicaron los
siguientes instrumentos de evaluación:
- Entrevistas
semiestructuradas; con beneficiarios, técnicos y líderes comunitarios para
conocer percepciones sobre los avances y limitaciones del programa.
·
Lista
de cotejo: para
evaluar el cumplimiento de objetivos operativos y metas de producción.
·
Observación
participativa:
permitió registrar de primera mano las prácticas agrícolas, las reuniones comunitarias
y la dinámica de los viveros.
·
Rúbricas
y matrices de valoración:
aplicadas a indicadores tangibles (número de árboles sembrados, hectáreas
trabajadas, asistencia técnica) e intangibles (fortalecimiento del tejido
social, confianza en las instituciones, expectativas a futuro).
- Encuestas a miembros de la comunidad y ejidatarios para evaluar su percepción
sobre el programa.
- Revisión documental: para contextualizar los
procesos y resultados del programa.
Los actores sociales serán parte
activa en el análisis y construcción de conclusiones para garantizar que la
evaluación refleje sus realidades y necesidades.
6.3.
ACTIVIDADES
Y TAREAS
- Definición
y validación de indicadores con la comunidad (según García Cabrero, 2010:
indicadores relevantes, medibles y alineados a metas).
- Diseño
de instrumentos cualitativos y cuantitativos orientados a captar aspectos
estructurales y sociales.
- Capacitación
del equipo evaluador en técnicas participativas.
- Realización
de entrevistas, lista de cotejo,
observación de campo y grupos focales en comunidades seleccionadas.
- Análisis
crítico y participativo de la información recopilada.
- Elaboración
de informe final con resultados y recomendaciones.
- Presentación y validación de resultados con las comunidades y responsables del programa.
INDICADORES DE EVALUACIÓN
|
Dimensión |
Indicador |
Tipo |
Fuente de verificación |
|
Reforestación |
% de árboles plantados que
sobreviven al año |
Tangible |
Informes técnicos / observación
directa |
|
Participación |
N.º de reuniones comunitarias
realizadas |
Tangible |
Minutas / listas de asistencia |
|
Conciencia ambiental |
Cambios en prácticas cotidianas |
Intangible |
Encuestas / entrevistas |
|
Cohesión social |
Percepción de colaboración entre
vecinos |
Intangible |
Grupos focales / observación
comunitaria |
|
Inclusión |
Participación de mujeres |
Tangible |
Registro de beneficiarios |
|
Impacto percibido |
Opinión de los beneficiarios sobre
mejoras |
Intangible |
Encuestas / entrevistas / grupos
focales |
Los
resultados se analizaron con base en los siguientes criterios:
·
Pertinencia: grado en que el programa respondió a
las necesidades locales.
·
Eficiencia: relación entre los recursos
invertidos y los resultados obtenidos.
·
Eficacia: cumplimiento de objetivos planteados
por Sembrando Vida.
·
Sostenibilidad: viabilidad de mantener los resultados
en el mediano y largo plazo.
·
Impacto
social: cambios
observados en la cohesión comunitaria, generación de empleo y mejoras en el
entorno.
6.4.
RECURSOS
- Humanos: Especialistas en evaluación
crítica, facilitadores comunitarios, técnicos del programa.
- Materiales: Grabadoras, cámaras, materiales
para talleres y análisis de datos.
- Financieros: Presupuesto para traslado,
logística, honorarios y difusión de resultados.
- Tiempo: Cronograma de actividades con duración estimada de
3 meses.
6.5.
ASPECTOS
SOCIALES
- Fomento
de la participación, equidad de
género: Inclusión de mujeres y grupos vulnerables en las actividades del programa.
- Respeto
a las prácticas culturales y saberes tradicionales de las comunidades.
- Construcción
de espacios de diálogo para fortalecer la cohesión social y la
colaboración comunitaria.
- Capacitación: Formación de los beneficiarios en prácticas
agrícolas sostenibles.
- Impacto
social: Mejora en las condiciones de vida y bienestar de
las comunidades evaluadas
Desde el paradigma crítico, esta evaluación
del programa Sembrando Vida se orienta a cuestionar y transformar las
condiciones estructurales que afectan su impacto ambiental y social. Como
plantea Bhola (1992), “la evaluación crítica implica cuestionar las relaciones
de poder y abogar por cambios que permitan una mayor equidad y empoderamiento
de las comunidades” (p. 40). La participación activa de los beneficiarios y
actores sociales es fundamental para generar propuestas que realmente respondan
a sus necesidades y promuevan un desarrollo sustentable justo y sostenible.
Asimismo, como destacan Rodríguez
& Miguel (2005), el modelo CIPP permite evaluar programas desde el contexto
hasta los resultados, favoreciendo una mejora continua. García Cabrero (2010)
señala que los indicadores deben ser seleccionados con base en su relevancia,
claridad y capacidad de representar los objetivos del programa, principios que
se han considerado en el diseño de esta evaluación.
Por su parte, Cerda (2001) destaca la
importancia de una planificación estructurada y participativa en los proyectos
de evaluación, que permita articular los recursos, actividades y aspectos
sociales en función de objetivos claros.
La
metodología dio un papel central a los beneficiarios del programa, quienes no solo aportaron información,
sino que también participaron en la interpretación de los resultados. Esta
estrategia fortaleció el sentido de pertenencia y permitió visibilizar las
percepciones locales sobre las fortalezas y debilidades del programa.
7. DESCRIPCIÓN DEL PROGRAMA "SEMBRANDO VIDA" EN LAS COMUNIDADES DE VADO HONDO Y QUETZALAPA, HIDALGO
7.1.
Ubicación
e institución que lo implementa
Las comunidades evaluadas, Vado Hondo
y Quetzalapa, se localizan en una región rural del estado de Hidalgo,
caracterizada por su alta dependencia de la agricultura, problemáticas de
erosión de suelos y pérdida de cobertura forestal. El programa opera aquí con
grupos de ejidatarios que desarrollan sistemas agroforestales y acciones de
conservación. La población se dedica principalmente al cultivo de maíz, frijol,
café, nuez, plátano, mango etc. Y a la cría de ganado en pequeña escala. La
zona se distingue por su riqueza cultural, y por contar con ecosistemas de importancia
ambiental, como la plantación de árboles frutales ayudados por su riego con
aguas del rio “Amajac”.
La
ubicación geográfica influyó directamente en el desarrollo del programa, ya que
el acceso limitado a servicios básicos, la dispersión de las viviendas y las
dificultades de transporte representaron retos adicionales para la
implementación y seguimiento del proyecto.
El programa Sembrando Vida es
una iniciativa de la Secretaría de Bienestar del Gobierno de México, que actúa
en coordinación con técnicos productivos y sociales, así como con las
Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC). Fue creado e 2019 durante el
sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador. Es ejecutado en
coordinación con otras dependencias como la Secretaria DE Agricultura Y Desarrollo
Rural (SADER) y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).
Su diseño, financiamiento,
implementación y evaluación están totalmente bajo control del estado mexicano,
forma parte del conjunto de programas sociales prioritarios del gobierno
actual.
Sus actividades están diseñadas para impulsar la sustentabilidad ambiental, el desarrollo social y económico de comunidades rurales, las cuales son;
1. Reforestación y restauración ambiental
- Preparación de terrenos para plantación (limpieza, trazado, hoyado).
- Plantación de árboles maderables, frutales y especies nativas.
- Manejo de viveros comunitarios y producción de plantas.
- Mantenimiento de sistemas agroforestales (podas, fertilización, control de plagas).
- Conservación de suelos y aguas (bordos, zanjas, terrazas, reforestación de zonas degradadas).
2. Producción agroecológica
- Diseño e implementación de sistemas agroforestales integrales (SAFI).
- Cultivo de especies agrícolas para autoconsumo y comercialización.
- Uso de prácticas agroecológicas: compostaje, biofertilizantes, rotación de cultivos.
- Capacitación para la diversificación productiva (huertos, traspatios, apicultura, etc.).
3. Acompañamiento técnico y capacitación
- Talleres y asesorías técnicas sobre agroecología, medio ambiente y organización comunitaria.
- Asistencia técnica mensual por parte de técnicos y facilitadores comunitarios.
- Formación en temas de sustentabilidad, economía solidaria y fortalecimiento de capacidades.
4. Participación comunitaria y organización social
- Organización de Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC): grupos locales de trabajo.
- Creación de espacios para la toma de decisiones colectivas y el fortalecimiento del tejido social.
- Intercambio de saberes campesinos y prácticas tradicionales.
5. Transferencia económica directa
- Pago mensual a productores beneficiarios (hasta 5,000 pesos mensuales), como estímulo por su trabajo.
- Condición: cumplimiento de tareas de plantación, mantenimiento y asistencia técnica.
7.2.
Objetivos que cumple
En términos ambientales, el programa
promueve la reforestación con especies maderables y frutales, la conservación
de suelos y la diversificación productiva. En el plano social, fomenta la
generación de empleo rural, la cohesión comunitaria y el rescate de saberes
tradicionales. Desde el punto de vista productivo, impulsa sistemas
agroforestales y prácticas agroecológicas que buscan garantizar la
sustentabilidad a largo plazo.
7.3.
Costo
y beneficiarios
Cada ejidatario beneficiario recibe un
apoyo mensual de $6,450 MXN, de los cuales $6,000 MXN son en efectivo y
$450 MXN se destinan al fondo de ahorro comunitario administrado por la CAC.
Estos recursos se condicionan a la participación activa en las actividades del
programa y al cumplimiento del plan productivo.
A nivel estatal, en Hidalgo se han
destinado recursos significativos. En 2023, la inversión aproximada alcanzó $2,060
millones de pesos para beneficiar a miles de productores. En 2021, entre
enero y septiembre, se distribuyeron alrededor de $401 millones de pesos
en pagos directos a sembradoras y sembradores del estado. Estos datos permiten
dimensionar la magnitud de la inversión pública y su impacto potencial en el
empleo rural y la restauración ambiental.
7.4.
Problemas que desencadenaron el proyecto de
sustentabilidad ambiental.
La implementación del programa en la
región responde a la presencia de suelos degradados, pérdida de biodiversidad,
deforestación y limitadas oportunidades económicas. Antes del programa, las
comunidades enfrentaban problemas como erosión severa, baja productividad
agrícola y migración por falta de empleo. Sembrando Vida surge, así como
una estrategia integral para restaurar el medio ambiente y generar ingresos.
En la evaluación se identificaron
varios niveles de información:
- Óptimos
esperados:
incremento sostenido de cobertura vegetal, cohesión social y aumento de
ingresos.
- Reales
observados:
reforestación efectiva con alrededor de 1,200 árboles en tres hectáreas en
la muestra observada, mejoras en prácticas de manejo, pero con mortalidad
de plantas y entrega tardía de insumos.
- Sentimientos
percibidos: los
ejidatarios muestran orgullo y satisfacción por participar, combinados con
preocupación por la sostenibilidad a largo plazo.
- Causas
de problemas:
factores climáticos, limitaciones logísticas y falta de acompañamiento
técnico continuo.
- Soluciones
sugeridas:
diversificación de especies, mejora en la entrega de insumos y
fortalecimiento de capacidades locales.
- Trascendencia: potencial de recuperación
ecológica y desarrollo comunitario en el mediano plazo.
Resultados
tangibles
·
Producción
agroforestal:
establecimiento de parcelas con árboles frutales y maderables (mango, guayaba,
caoba, cedro), así como hortalizas y maíz criollo para el autoconsumo.
·
Superficie
trabajada:
hectáreas habilitadas en Vado Hondo y Quetzalapa, con avances diferenciados
debido a la calidad de los suelos y disponibilidad de mano de obra.
·
Generación
de empleos temporales:
los beneficiarios recibieron apoyo económico mensual, lo que permitió contar
con ingresos constantes y mejorar el nivel de vida de las familias
participantes.
·
Reforestación
y conservación ambiental:
incremento en la cobertura vegetal de algunas áreas, contribuyendo a la
retención de suelos y la preservación de fuentes de agua.
·
Fortalecimiento
de capacidades locales:
capacitación en técnicas agroecológicas, manejo de viveros y prácticas de
agricultura sostenible.
Resultados
intangibles
Además
de los avances productivos, se identificaron cambios sociales y comunitarios:
·
Cohesión
social: mayor
colaboración entre familias y vecinos al organizarse en grupos de trabajo.
·
Confianza
en programas sociales:
los beneficiarios percibieron el proyecto como una alternativa viable frente a
experiencias previas de programas que fracasaron.
·
Sentido
de pertenencia y orgullo comunitario: reconocimiento de los avances alcanzados en materia de
sustentabilidad y cuidado del territorio.
Rescate de saberes tradicionales: integración de prácticas locales de
cultivo con innovaciones técnicas proporcionadas por los técnicos del programa
8.1.
Fuentes
de información que se usaron:
Se emplearon diversas fuentes:
entrevistas a ejidatarios y técnicos, observación participante en las parcelas,
revisión de documentos oficiales, sitios web de la Secretaría de Bienestar, y
bibliografía académica (Bhola, 1992; Cerda, 2001; García Cabrero, 2010).
Logros alcanzados
·
Disminución
de la migración temporal al ofrecer empleo local.
·
Mejoras
en la seguridad alimentaria a través del cultivo de hortalizas y maíz.
·
Primeros
pasos hacia una cultura de sustentabilidad en las comunidades.
·
Reconstrucción
del tejido social mediante el trabajo colectivo.
8.2.
Resultados
de las herramientas aplicadas para la recopilación de datos:
o Guía de entrevista.
La mayoría de los entrevistados
participa en el programa desde 2022. Las motivaciones principales incluyen
mejorar las parcelas, generar ingresos y contribuir a la reforestación. Se
observan cambios como incremento de árboles frutales y maderables, mayor
control de erosión y mejor organización comunitaria. Sin embargo, se mencionan
retrasos en insumos, necesidad de más visitas técnicas y diversificación de
especies. La mayoría considera que el programa responde a las necesidades
comunitarias, aunque con áreas de mejora.
o Lista de cotejo de observación
Se constató uso adecuado de insumos,
aplicación de prácticas agroecológicas y funcionamiento de viveros. Existe
participación activa en asambleas y evidencia de incremento en biodiversidad.
Como área pendiente, se observó la falta de registros productivos sistemáticos
en algunos casos.
o Observación
participativa
Se
identificó una implicación
activa de los beneficiarios en las actividades del programa, especialmente en jornadas de
reforestación, limpieza de espacios públicos y conservación de aguajes. Se pudo
constatar que las familias participantes mostraron un alto grado de compromiso
y responsabilidad hacia las tareas asignadas, lo que fortaleció la cohesión
comunitaria.
o Rúbricas y matrices de
valoración
Permitió
sistematizar la
evaluación de los objetivos planteados, destacando avances significativos en tres aspectos: Impacto ambiental, social y económico.
Los
resultados reflejaron que el programa alcanzó en un nivel alto los indicadores de pertinencia y
eficacia, aunque aún persisten retos en cuanto a la continuidad de las acciones
y la necesidad de mayor apoyo institucional para garantizar la sostenibilidad a
largo plazo.
9. Contraste y reflexiones finales
El programa Sembrando Vida ha
generado impactos positivos en la cobertura vegetal y en la organización
comunitaria en Vado Hondo y Quetzalapa. No obstante, desde un enfoque crítico,
persisten retos estructurales como la dependencia del financiamiento federal,
la irregularidad en la asistencia técnica y la necesidad de fortalecer la
autogestión local. Bhola (1992) advierte que un programa es verdaderamente
sustentable cuando las comunidades pueden sostener sus beneficios sin depender
de apoyos externos, mientras que Cerda (2001) enfatiza que la participación
activa y la planificación conjunta son clave para la permanencia de los
resultados.
En la comunidad,
la mayoría de los ejidatarios expresan satisfacción con el programa Sembrando Vida, sobre todo por el
apoyo económico que reciben, el cual consideran un alivio importante para su
economía familiar. Además, algunos manifiestan un gusto genuino por la siembra
y el cuidado de las plantas, lo que hace que valoren aún más la iniciativa. Lo
ven como un buen programa, ya que les paga por realizar una actividad que
también les beneficia en lo personal y en lo comunitario. Sin embargo,
coinciden en que sería necesario reforzar la supervisión, con encargados más
estrictos y comprometidos que den seguimiento real al avance de la reforestación.
Aunque se reconoce que la población de árboles ha aumentado, para los cuatro o
cinco años que llevan el proyecto, se esperaba un impacto mucho mayor. Esto
hace pensar que, con una mejor gestión, los resultados podrían ser más
significativos. Todo proyecto tiene detalles que pueden mejorarse, y la
evaluación constante es clave para detectar y anotar esas oportunidades. Así,
se podría potenciar el beneficio ambiental y social, asegurando que el esfuerzo
invertido se traduzca en un impacto duradero para la comunidad.
Si bien los objetivos iniciales se
cumplen parcialmente, la sustentabilidad a largo plazo requerirá mayor
autonomía comunitaria, capacitación continua y mecanismos más eficientes de
entrega de insumos. Además de que exista la misma visión en los gobiernos
futuros para su continuación. La implementación de recomendaciones derivadas de
esta evaluación podría optimizar el impacto positivo del programa y consolidar
su papel como política pública en favor del desarrollo sustentable.
Durante el
desarrollo del proyecto se presentaron diversas vicisitudes que pusieron a
prueba la capacidad de adaptación y resolución del equipo. Entre ellas, se
incluyeron dificultades logísticas para coordinar la participación de todos los
integrantes del programa, especialmente en las primeras jornadas, lo que se
resolvió mediante reuniones de planeación más flexibles y la asignación de
tareas específicas por grupos. También se enfrentaron retos climáticos, como
lluvias imprevistas que retrasaron actividades de plantación y mantenimiento,
los cuales se solucionaron reprogramando las acciones y priorizando aquellas
que podían ejecutarse bajo condiciones seguras. En el proceso de reforestación,
algunos ejemplares no lograron adaptarse, situación que motivó la búsqueda de
asesoría técnica y la selección de especies más resistentes al entorno local.
Asimismo, se detectó que la participación de ciertos sectores de la comunidad era
limitada; para revertirlo, se intensificó la sensibilización a través de
charlas y visitas a sus parcelas, fomentando así un mayor involucramiento.
Estas experiencias, fortalecieron el sentido de cooperación y reafirmaron el
compromiso.
Otra vicisitud
importante durante la implementación del proyecto fue el requisito de contar
con al menos dos hectáreas y media para ser beneficiario del programa Sembrando
Vida. En la comunidad, varios ejidatarios no cumplían con esta condición, ya
que algunos poseían únicamente una o una hectárea y media, lo que limitaba su
acceso al programa. Para superar este impedimento, algunos habitantes optaron
por unir esfuerzos y trabajar en conjunto, combinando las parcelas de dos o más
personas para cumplir con el requisito mínimo. De esta manera, podían ingresar
al programa, compartir responsabilidades en las labores de plantación y
mantenimiento, así como repartir equitativamente los pagos recibidos. Sin
embargo, esta solución no fue posible para todos, y algunos aspirantes quedaron
fuera debido a que no lograron reunir las hectáreas requeridas, evidenciando un
desafío estructural del programa y la necesidad de considerar la realidad de
las comunidades al momento de establecer criterios de participación.
El proyecto Sembrando Vida
inició en la comunidad con el propósito de atender problemáticas sociales,
económicas y ambientales derivadas de la falta de empleo y del deterioro
ecológico en zonas rurales. Desde su comienzo, en el año de implementación a
nivel local, se buscó generar alternativas productivas sustentables mediante la
siembra de árboles frutales y maderables, la recuperación de suelos y el
fortalecimiento del tejido social a través del trabajo colectivo. El término
del proyecto, si bien aún no se ha concretado en un cierre definitivo, se
encuentra en una etapa intermedia en la que los primeros resultados son
visibles, pero también se reconocen limitaciones que requieren ajustes para
asegurar su sostenibilidad a largo plazo.
En cuanto a los logros, es importante
destacar que el proyecto contribuyó a mejorar el entorno social de los
participantes, fortaleciendo la colaboración comunitaria y recuperando
prácticas tradicionales de cultivo que se combinaron con innovaciones técnicas.
Se generó un sentido de pertenencia, orgullo comunitario y confianza hacia las
políticas de desarrollo social, lo cual ha impactado positivamente en la
cohesión y en la organización entre los habitantes. Además, la disminución de
la migración temporal y el acceso a una fuente de ingresos estable
representaron beneficios significativos para las familias beneficiarias.
En términos económicos, el programa fomentó la creación de empleos y brindó un apoyo económico mensual que permitió a las familias cubrir necesidades básicas y mejorar su calidad de vida. También favoreció la seguridad alimentaria mediante el cultivo de hortalizas y granos para autoconsumo, al tiempo que incentivó prácticas de reforestación que inciden en la preservación del medio ambiente. Sin embargo, es importante subrayar que existieron limitaciones, como la exclusión de familias que no contaban con la superficie mínima de 2.5 hectáreas, lo que generó inequidades internas y dejó fuera a sectores vulnerables que también necesitaban del beneficio.
|
ASPECTOS A EVALUAR |
SI |
NO |
|
¿Cumple con los objetivos o propósitos
que se propuso el proyecto de sustentabilidad? |
X |
|
|
¿Se crearon otros nuevos objetivos o
propósitos en el proyecto de sustentabilidad? |
X |
|
|
¿Se mejoró la realidad que se pretendía
cambiar en el proyecto de sustentabilidad? |
X |
|
|
¿Se da respuesta a las necesidades por
las que se creó el proyecto de sustentabilidad? |
X |
|
|
¿Se aprecian cambios e innovaciones al
término del proyecto de sustentabilidad? |
X |
A partir de estos resultados, se pueden emitir sugerencias dirigidas a distintos niveles de autoridad:
·
A las instituciones educativas, fortalecer programas de formación y
capacitación vinculados a proyectos de sustentabilidad, donde los estudiantes
puedan involucrarse de manera práctica y aportar soluciones innovadoras.
·
A las instituciones gubernamentales, ampliar la cobertura de los
programas, flexibilizando los requisitos de acceso para no dejar fuera a
pequeños productores y familias con menos tierras, y garantizar la continuidad
del acompañamiento técnico.
·
A los gobiernos municipales, mejorar la coordinación local para
dar seguimiento puntual a las parcelas y apoyar en la logística de distribución
de insumos.
·
Al gobierno estatal y federal, asegurar la permanencia del programa
más allá de los ciclos políticos, diversificar los apoyos productivos según las
condiciones de cada región y garantizar la transparencia en el manejo de
recursos.
·
Al Presidente de la República, consolidar este tipo de programas
como parte de una política de Estado que promueva un desarrollo sostenible,
inclusivo y con equidad territorial.
·
A las empresas privadas, fomentar alianzas de
comercialización justa para los productos generados, garantizando canales de
venta que fortalezcan la economía local.
Como estudiante y futura profesional
en el ámbito educativo, se espera que las autoridades promuevan espacios de
vinculación académica y social que permitan a los alumnos reflexionar y
participar activamente en la transformación de sus comunidades. También se
espera que exista un compromiso real de las autoridades educativas para incluir
en los planes de estudio la educación ambiental, la responsabilidad social y la
gestión de proyectos como ejes formativos.
Finalmente, se recomienda que los
resultados obtenidos en este tipo de evaluaciones sirvan como base para la toma
de decisiones: mejorar los criterios de inclusión, asegurar la equidad de
género en la participación, garantizar la continuidad técnica y administrativa
de los programas, y consolidar políticas públicas que integren lo social, lo
económico y lo ambiental. La sustentabilidad no puede quedar reducida a un
proyecto temporal, sino que debe convertirse en un horizonte compartido de
desarrollo con justicia social.
En conclusión; desde el paradigma
crítico, esta evaluación del programa Sembrando Vida se orienta a
cuestionar y transformar las condiciones estructurales que afectan su impacto
ambiental y social. Como plantea Bhola (1992), “la evaluación crítica implica
cuestionar las relaciones de poder y abogar por cambios que permitan una mayor
equidad y empoderamiento de las comunidades” (p. 40). La participación activa
de los beneficiarios y actores sociales es fundamental para generar propuestas
que realmente respondan a sus necesidades y promuevan un desarrollo sustentable
justo y sostenible.
En este sentido, el presente proyecto
busca ofrecer una herramienta útil para fortalecer el programa, promoviendo
acciones que respondan a las necesidades reales de las comunidades y garanticen
la conservación ambiental a largo plazo. La implementación de recomendaciones
basadas en una evaluación rigurosa y sensible al contexto contribuirá a
optimizar el impacto positivo de Sembrando Vida y a consolidar su papel
como una política pública efectiva en favor del desarrollo sustentable, impulsando
un programa más equitativo, inclusivo y efectivo.
Referencias
Bhola, H. S. (1992). Paradigmas y
modelos de evaluación. En La evaluación de proyectos, programas y
campañas de alfabetización para el desarrollo (pp. 26–52). Instituto de la
UNESCO para la Educación.
Cáceres, O. (2014, 11 de agosto). Técnicas
de investigación: la encuesta y otras [Presentación]. Slide Share. http://www.slideshare.net/oscarcaceres9862/tecnicas-de-investigacion-entrevista-encuesta-y-observacin?qid=ea2be5d0-3b70-4ac1-8e23-cc65393f3c35&v=qf1&b=&from_search=2
Cerda Gutiérrez, H. (2001). Cómo
elaborar proyectos: diseño, ejecución y evaluación de proyectos sociales y
educativos. Cooperativa Editorial Magisterio.
Cohen, E., & Franco, R. (1992). El
lenguaje de los proyectos. En Evaluación de proyectos sociales (pp.
85–108). Siglo XXI Editores.
Gianetti, S. (2012). Sustentabilidad
desde una mirada multidimensional. Prezi. https://prezi.com/ryyxpvljvw-m/sustentabilidad-desde-una-mirada-multidimensional/
Gómez, A. (2013). Estrategias para la
sustentabilidad. Prezi. https://prezi.com/rbcffb9qeiip/estrategias-para-la-sustentabilidad/
Salas, A. (2013, 13 de junio). Elaboración
de cuestionarios, entrevistas y encuestas [Presentación]. SlideShare. https://www.slideshare.net/albertosalas33/elaboracion-decuestionariosy-entrevista
Servicio Nacional de Capacitación y
Empleo. (s. f.). Instrumentos de evaluación. Gobierno de Chile. http://www.sence.cl/601/articles-4777_recurso_10.pdf
Anexos
Instrumentos de evaluación: Entrevistas semiestructuradas, Lista de cotejo y observación participativa.
Instrumento 1: Guía de Entrevista
Propósito: Obtener información cualitativa sobre
los cambios y transformaciones en la vida de los beneficiarios del programa
"Sembrando Vida" desde su perspectiva directa.
Dirigido a: Participantes del programa
(campesinos o ejidatarios)
|
Ejes
de evaluación según modelo de Rossett: |
|
|
DATOS GENERALES DEL ENTREVISTADO |
|
Nombre:_______________________________________________________ Cargo
o rol en el proyecto: ________________________________________ Fecha:__________________________________________________________ Lugar:__________________________________________________________
|
GUÍA DE PREGUNTAS
- ¿Desde
cuándo participa usted en el programa Sembrando Vida?
____________________________________________________________
- ¿Qué
lo motivó a integrarse al programa? ___________________________
- ¿Cuáles son los
objetivos o propósitos del proyecto?____________________________
¿ Qué actividades se realizan en este proyecto?__________________________
4.
- ¿Qué
cambios ha observado en su comunidad o parcela desde que participa?
____________________________________________________
- Hasta el momento ¿Cuántos arboles nuevos
existen o cuantas hectáreas se han logrado reforestar?
_______________________________________
1. ¿A quiénes y cómo se benefician con este proyecto?_______________________
- ¿Qué
apoyos ha recibido del programa (material, técnico, económico)?
____________________________________________________________
- ¿Cuáles considera que eran los principales problemas en su comunidad antes del programa? ___________________________________________
1. ¿Cree usted que el programa responde adecuadamente a las necesidades de su comunidad? ¿Por qué?
1 ¿A quiénes y cómo se benefician con este proyecto? ______________________
- ¿Qué aspectos considera que deben mejorar en el programa?
- ¿Qué
recomendaciones daría para fortalecer los objetivos del programa?
Recomendación
para la entrevista;
Realizar una grabación de audio (con
consentimiento) o tomar notas detalladas. Adaptar el lenguaje si la persona
entrevistada no está familiarizada con términos técnicos.
Tal como lo menciona Salas, A. (2013), “Con el análisis e interpretación de los resultados el entrevistador sistematiza, ordena, relaciona y extrae conclusiones relativas al problema estudiado” (Salas, A. 2013, 13 de junio).
INSTRUMENTO 2: LISTA DE COTEJO PARA
OBSERVACIÓN EN CAMPO
|
Propósito: Evaluar la implementación del programa en las parcelas y comunidades donde opera, considerando los componentes productivos y organizativos. |
|
Aplicación: Observación directa en visitas a las
unidades de producción de los beneficiarios |
|
Criterio
observado |
si |
no |
Observaciones |
|
Se
observa uso adecuado de insumos proporcionados por el programa. |
x |
|
|
|
Hay
evidencia de prácticas agroecológicas implementadas. |
x |
|
|
|
El
vivero comunitario o individual está en funcionamiento. |
x |
|
|
|
Existen
registros o bitácoras de actividades productivas. |
x |
|
|
|
Participación
activa en asambleas o actividades comunitarias |
x |
|
|
|
Evidencia
de incremento en biodiversidad en la parcela. |
x |
|
un poco, aunque se esperaba mayor incremento, para el periodo actual en que se encuentran |
|
Uso
de asistencia técnica (visitas de técnicos, aplicación de consejos) |
x |
|
si aunque deberían realizar mejor las observaciones de campo, para que coincida la realidad con el programa |
Recomendaciones para aplicar la lista
de cotejo: Aplicarla
en al menos 3 parcelas distintas para obtener una muestra representativa.
Puedes tomar fotos (previo consentimiento) para evidencias visuales.
"Los instrumentos de recolección de información fueron diseñados a partir de la revisión de fuentes especializadas en técnicas de investigación (Cáceres, 2014; Salas, 2013; SENCE, s.f.), considerando criterios de pertinencia, claridad y viabilidad en el contexto del programa 'Sembrando Vida'."
Instrumento 3.
|
1.
GUÍA DE OBSERVACIÓN PARTICIPATIVA
Datos
generales
Indicadores
y aspectos para observar
|
|||||||||||||||||||||||||||||
|
Notas
del observador (descripción libre):
|
MATRICES DE CONTENIDO PARA CONCENTRAR LA INFORMACIÓN DEL PROYECTO.
- Cuadro de criterios de evaluación
- Mapa conceptual
para representar la lógica del proyecto
- Rúbrica para
valorar procesos
- Tabla de fuentes e instrumentos
para sistematizar la recolección de datos.
1.
|
CRITERIOS DE EVALUACIÓN DEL PROYECTO
DE SUSTENTABILIDAD |
||||||
|
Categoría |
Criterios específicos |
Indicadores |
Instrumentos
sugeridos |
|||
|
Diagnóstico inicial |
Nivel de degradación ambiental y
percepción comunitaria |
Presencia de residuos, uso del
suelo, opinión de habitantes |
Entrevistas, observación |
|||
|
Participación comunitaria |
Involucramiento activo de actores
locales |
Número de participantes, liderazgo,
iniciativas propias |
Lista de cotejo, entrevistas,
testimonios |
|||
|
Procesos formativos |
Estrategias pedagógicas
implementadas |
Aplicación de metodologías activas,
trabajo en equipo |
Observación, rúbrica |
|||
|
Cambios en prácticas ambientales |
Adopción de nuevas prácticas como
compostaje, reforestación |
Uso de técnicas sustentables,
cambios en comportamiento |
Lista de cotejo, observación |
|||
|
Resultados esperados y no esperados |
Impacto ambiental, social y
económico |
Cumplimiento de metas, efectos
imprevistos positivos/negativos |
Entrevistas, encuestas |
|||
|
Sostenibilidad y continuidad del
proyecto |
Condiciones para mantener y replicar
el proyecto |
Apoyo institucional, apropiación
comunitaria |
Testimonios, grupos de enfoque |
|||
2. MAPA CONCEPTUAL DEL PROYECTO DE
SUSTENTABILIDAD
3.
|
RÚBRICA
PARA EVALUAR PROCESOS FORMATIVOS EN EL PROYECTO; “SEMBRANDO VIDA” |
|||
|
Criterio |
Excelente (3) |
Satisfactorio (2) |
Insuficiente (1) |
|
Participación activa en talleres |
Participa con iniciativa y propone ideas |
Participa cuando se le solicita |
Escasa o nula participación |
|
Comprensión de prácticas sustentables |
Explica y aplica las prácticas con claridad |
Las entiende parcialmente y requiere apoyo |
Tiene dificultades para comprenderlas |
|
Trabajo colaborativo |
Coopera, respeta ideas y fomenta el trabajo en equipo |
Coopera en algunas actividades |
No coopera y dificulta el trabajo en equipo |
|
Aplicación en su entorno |
Aplica lo aprendido en su parcela o comunidad |
Lo aplica parcialmente |
No ha mostrado aplicación concreta |
4. TABLA DE FUENTES E
INSTRUMENTOS DE INFORMACIÓN
|
Tipo
de información |
Fuente |
Instrumento
de recolección |
|
Percepción
comunitaria |
Participantes,
líderes, facilitadores |
Entrevistas,
testimonios |
|
Prácticas
ambientales implementadas |
Observación
en campo, parcelas, talleres |
Lista
de cotejo, guía de observación |
|
Datos
cuantitativos sobre asistencia y metas |
Registros
del programa, informes |
Cuestionarios,
registros administrativos |
|
Cambios
personales y comunitarios |
Beneficiarios,
técnicos |
Testimonios,
grupos focales |
|
Factores
de sostenibilidad |
Instituciones
locales, comunidad, autoridades |
Entrevistas,
revisión documental |
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